El impacto del programa de Educación, Salud y Alimentacion (PROGRESA) sobre la salud

El presente análisis tiene la ventaja de que se realiza bajo un diseño aleatorizado y controlado. En 1998, 506 de las 50,000 localidades donde opera Progresa se asignaron en dos grupos: uno de control y otro de tratamiento. Los hogares elegibles (hogares pobres) que habitan en las localidades en tratamiento, fueron incorporados inmediatamente al Programa, mientras que los hogares elegibles de las localidades en control se incorporaron
a inicios del año 2000. Previo a la intervención del Programa se recolectó información sobre una muestra de aproximadamente 24,000 hogares correspondientes a casi 125,000 individuos y cuatro rondas de encuestas de evaluación fueron aplicadas cada 6 meses a los mismos hogares durante un periodo de dos años. Se ha observado que el Programa ha incrementado significativamente el uso de los servicios de salud de las clínicas públicas para medidas de salud preventiva, entre las que se
encuentran control prenatal, vigilancia alimenticia y revisiones rutinarias para los adultos. Asimismo, ha disminuido el número de hospitalizaciones lo cual es consistente con la hipótesis de que Progresa ha contribuido a disminuir la incidencia de enfermedades severas. Además, no se presentó una reducción en el uso de los servicios de salud privados, lo que implica que el incremento en el uso de los servicios de salud de las clínicas públicas no fue resultado de sustituir los servicios de salud privados por los públicos. Uno de los aspectos más importantes observado, es la mejora significativa en la salud tanto de niños como de adultos.

Author: 
Gertler, Paul
Published date: 
2000
Publisher: 
International Food Policy Research Institute (IFPRI)
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