¿Cuánto ayudará la liberalización comercial a los pobres?

Comparación de modelos globales de comercio

La comunidad mundial y las instituciones internacionales han dado una alta prioridad al desarrollo y el alivio de la pobreza. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, establecidos por Naciones Unidas para el 2015, hacen un llamado para reducir en un 50% el número de personas que viven con menos de un dólar al día. Con este objetivo como meta fundamental, actualmente la comunidad internacional denomina, a las negociaciones comerciales globales conducidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Agenda de Desarrollo de Doha.

Se espera que la liberalización del comercio e intercambio actúe positivamente sobre el desarrollo y la reducción de la pobreza. La literatura empírica reciente identifica varios vínculos claves a través de los cuales la liberalización afecta al desarrollo: el precio y la disponibilidad de bienes, precios de factores, transferencias gubernamentales, incentivos a la inversión e innovación, condiciones de intercambio y riesgos a corto plazo (Winters, McCulloch y McKay 2004).

El argumento tradicional a favor de una relación positiva entre la liberalización y la reducción de la pobreza se focaliza en los dos primeros enlaces. Una gran proporción de gente pobre trabaja en el sector agropecuario, donde las distorsiones comerciales de los productos son particularmente altas. La liberalización puede conducir a un alza de los precios agropecuarios y aumentar la actividad y los ingresos de este sector en los países en desarrollo. El mismo resultado beneficioso podría ocurrir en los sectores textiles y de confección, donde se mantiene una protección alta y los países en desarrollo tienen, por ende, una ventaja comparativa.

Pero la apertura también puede tener efectos negativos. En primer lugar, las transferencias a nivel de gobierno pueden verse mermadas a medida que la liberalización va recortando los ingresos fiscales relativos a los impuestos provenientes del comercio. En segundo lugar, las condiciones de intercambio pueden deteriorarse a medida que la liberalización afecta los precios mundiales. En tercer lugar, la liberalización puede imponer ajustes de costos y elevar el riesgo en el corto plazo debido a la competencia de importaciones y a la redistribución de los factores productivos.

En consecuencia, es incierto saber cuánto puede la liberalización reducir la pobreza. Muchos estudios han intentado evaluar el tamaño de estos beneficios. La herramienta empírica principal para esta tarea es el modelo de equilibrio general computable desarrollado a nivel multipaís (EGC) - una sofisticada y compleja herramienta de análisis que frecuentemente aparece como una “caja negra” en la que los resultados son difíciles de entender.

Author: 
Bouët, Antoine
Published date: 
2008
Publisher: 
International Food Policy Research Institute (IFPRI)
Series number: 
5
PDF file: 
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