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Informe del IFPRI
Volumen 20, Número 1
Febrero de 1998
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lista de artículos
Comentario: Reforma Del Mercado Agrícola En África Al Sur Del Sahara
Los movimientos de independencia en los países de África al Sur del
Sahara en los decenios de 1950 y 1960 llevaron a abrigar mayores
esperanzas de que la ola de socialismo en boga en ese entonces en el
mundo en desarrollo traería una gran prosperidad. Como consecuencia,
proliferó un régimen de empresas estatales, conocidas como
paraestatales, acompañado de una amplia gama de normas y reglamentos
gubernamentales en los mercados agrícolas de África al Sur del Sahara.
Pero dos decenios de experimentación con esta estrategia de desarrollo
solo produjeron estancamiento y frustración. Una visión de un cambio de
rumbo, formulada primero por el Banco Mundial en 1981 y explicada en un
programa para la acción, fue seguida de extensas reformas
macroeconómicas y sectoriales conocidas como programas de ajuste
estructural. Cuál es el estado actual de la reforma del mercado en la
agricultura de África al Sur del Sahara? Hay en la actual estrategia de
privatización alguna esperanza para el futuro económico de África?
El Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas
Alimentarias concluyó recientemente un proyecto de investigación en
varios países sobre las reformas del mercado agrícola en Benin, Ghana,
Madagascar, Malawi y Senegal. Estos y otros estudios similares ofrecen
una base para hacer algunas declaraciones definitivas sobre la reforma
del mercado en África al Sur del Sahara. (Las reformas macroeconómicas,
pese a ser relativamente exitosas, no se tienen en cuenta en este breve
comentario.) El régimen normal de reforma de los mercados agrícolas se
ha concentrado en la eliminación de subsidios, la privatización de las
empresas públicas paraestatales y la desreglamentación de varios
controles de los mercados impuestos durante la era de las políticas
socialistas. Aparentemente, la finalidad de esas reformas es crear un
medio de mercado competitivo para el suministro de insumos y productos
agrícolas.
Sin embargo, hasta ahora las experiencias de reforma del mercado no han
sido tan favorables como se esperaba. En algunos casos, se han reducido
mucho los subsidios públicos a los insumos y productos agrícolas y se ha
convertido a las empresas paraestatales en instituciones ineficaces. En
otros, se han eliminado los subsidios directos, pero han vuelto a surgir
en forma indirecta, compensando en parte los efectos de la reforma y
conservando algunas de las funciones de las empresas paraestatales. La
desreglamentación ha abierto la puerta a comerciantes privados, pero es
preciso resolver varios problemas antes de que se agraven. Los problemas
de los mercados de insumos agrícolas han sido peores que los de los
mercados de productos. Por falta de participación gubernamental en la
distribución de fertilizantes--el principal insumo agrícola en los
suelos carentes de nutrientes de África al Sur del Sahara--el uso de ese
producto ha disminuido, particularmente en las fincas pequeñas y los
lugares remotos. Los productores de cultivos de exportación han logrado
obtener fertilizantes, a menudo con ayuda de organizaciones especiales
establecidas para ese fin.
El desempeño deficiente en la reforma del mercado puede atribuirse a
tres factores: las debilidades institucionales, la falta de compromiso
político y las deficiencias del diseño y de la ejecución de los planes
de reforma. A menudo, las calamidades--naturales y causadas por el
hombre--y las cuestiones étnicas han fortalecido los intereses creados y
disminuido el entusiasmo político por la reforma.
Un método parcial de reforma a duras penas es un medio eficaz de
promover el ingreso de los comerciantes privados. Donde los países han
mantenido una importante presencia del Estado en el sistema de
comercialización, reservando a menudo lucrativos segmentos del mercado
para las empresas paraestatales y dejando el resto del mercado a los
comerciantes privados, esta diarquía de comercio público y privado ha
debilitado la credibilidad del proceso de reforma, desestimulado el
ingreso de los comerciantes privados e impedido que los comerciantes
inviertan en el mercado.
Otra grave repercusión de la coexistencia del comercio público y privado
son sus efectos en las economías de escala y los costos de
comercialización afines. Los mercados africanos son generalmente débiles
y la coexistencia de los sectores público y privado reduce más el
alcance del mercado privado. Eso significa que las economías de escala
en comercialización no se pueden explotar para reducir el alto costo de
la comercialización en África. Tomemos por ejemplo el transporte de
bienes: el costo por kilómetro del transporte de bienes a larga
distancia es siempre menor que el costo por kilómetro a poca distancia.
Antes de la liberalización del comercio, las empresas paraestatales
proporcionaban transporte a larga distancia y las empresas privadas se
encargaban del transporte a lugares cercanos. Cuando se liberalizó el
comercio y se retiraron las empresas paraestatales, la empresa privada
se trasladó también al sector de transporte a larga distancia. Se redujo
el costo promedio por tonelada por kilómetro. Con la liberalización, los
mercados también se hicieron más accesibles y quedaron mejor integrados,
lo que aumentó la estabilidad de precios en las regiones.
La reforma del mercado a menudo engendra una idea de impotencia en los
gobiernos pero, de hecho, éstos tienen que desempeñar una nueva función
de importancia en la supervisión de la reforma. Esas instituciones
supervisoras deben concentrarse no solo en seguir la trayectoria del
progreso de la reforma y detectar los problemas emergentes, sino también
en formular soluciones institucionales ante la posibilidad de que el
poder del mercado se concentre en las manos de unos pocos comerciantes.
Aunque el progreso en la reforma del mercado ha sido lenta y, a veces,
caótica y hay pocos casos de éxito, la dirección del cambio es correcta.
En lugar de cambiar de rumbo, los países de África al Sur del Sahara
deben continuar el proceso con intensidad, cuidado y tenacidad. Un gran
desafío para el desarrollo de mercados competitivos está en crear
condiciones favorables para que los empresarios privados entren al
mercado. Una vez que prevalezcan las condiciones apropiadas, la entrada
será rápida.
Raisuddin Ahmed
Raisuddin Ahmed es director de la División de Mercados y Estudios
Estructurales del IFPRI.
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