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Informe del IFPRI
Volumen 20, Número 2
Julio de 1998
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Reformas en las instituciones rurales de ahorro y crédito de importancia crítica para los pobres
La prestación de servicios financieros es un potente instrumento de alivio de la pobreza. La función que debe desempeñar el gobierno en los servicios financieros es el tema de un nuevo informe de política alimentaria titulado Rural Finance and Poverty Alleviation [Finanzas y alivio de la pobreza en el sector rural], de Manfred Zeller y Manohar Sharma. Los resultados del informe se recogen de una serie de encuestas detalladas de hogares hechas en nueve países de Asia y África, a saber, Bangladesh, el Camerún, China, Egipto, Ghana, Madagascar, Malawi, Nepal y el Pakistán. Casi todos los pobres en esos países podrían beneficiarse de servicios de crédito, ahorro y seguro, pero los existentes varían mucho de un país a otro.
Los servicios financieros oficiales, como los bancos, a menudo no están a disposición de la población que se encuentra por debajo de la línea de pobreza por causa de restricciones que exigen garantía para los préstamos. Como resultado, los pobres suelen acudir primero a fuentes informales, como amigos, parientes o prestamistas, quienes les facilitan pequeñas cantidades por períodos breves.
En los últimos años, se ha prestado mucha atención a las instituciones de microfinanciamiento al servicio de los pobres, pero esas instituciones dependen de subsidios de los gobiernos nacionales y de donantes internacionales. Zeller y Sharma alegan que cuando esos subsidios se emplean para apoyar innovaciones para reducir los costos de prestación de los servicios, representan una buena inversión de fondos públicos.
Aunque una excesiva interferencia gubernamental y estrictos reglamentos han suprimido la innovación de los servicios financieros, la liberación de los mercados financieros—únicamente la supresión de los subsidios—no ha permitido desencadenar la clase de innovación que reduce los costos de transacción para los pobres. Los mercados financieros rurales de los países en desarrollo tienen problemas inherentes que hacen que las inversiones sean arriesgadas y costosas: los clientes están demasiado dispersos, todos los clientes del sector rural solicitan préstamos al mismo tiempo (en la temporada anterior a la cosecha) y ahorran inmediatamente después de la cosecha, y los pobres tienen pocos bienes de su propiedad que puedan dar como garantía de los préstamos. Las instituciones financieras del sector privado se muestran renuentes a correr esos riesgos. Sin embargo, a largo plazo, las innovaciones que amplíen la utilidad de esas instituciones para los pobres del sector rural también mejorarán la eficiencia y sostenibilidad de los programas financieros rurales.
El acceso al crédito o la participación en un programa de crédito tuvieron un efecto favorable en el ingreso familiar en cuatro de cinco países evaluados, según se indica en el informe. El acceso a servicios financieros mejora el ingreso y las oportunidades de los pobres del sector rural y ofrece apoyo para sacar de apuros a las familias en épocas difíciles. Las familias pobres se esfuerzan por amortizar los préstamos para poder solicitar otros en el futuro. Según indica el informe, pueden ofrecerse servicios financieros a los más pobres de los pobres junto con otros programas, como lecciones de alfabetismo básico, administración de empresas y enseñanzas de nutrición, salud y planificación familiar. Sin embargo, al final, las decisiones deben basarse en el costo-beneficio de los programas realizados con crédito en comparación con otros programas de alivio de la pobreza (como los de alimentos por trabajo).
Al estudiar las lecciones que pueden aprenderse del estudio de la relación entre los prestamistas informales y su clientela pobre, el informe señala que (1) una prolongada relación que inspire confianza es la clave para hacer cumplir con la amortización de los préstamos: el prestatario amortizará el préstamo para poder solicitar otro en el futuro. (2) Los servicios financieros deben adaptarse a los patrones de la demanda de los prestatarios: las restricciones sobre el uso de los préstamos reducen la flexibilidad de la familia para utilizar el dinero del préstamo de la mejor manera posible. (3) Las decisiones deben adoptarse en el nivel local. (4) Las instituciones deben tener planes claros de recuperación de préstamos antes de concederlos. (5) Las transacciones de crédito colectivo son prometedoras, pero se necesita más investigación para comparar las actividades colectivas de ahorro y préstamo con las de otras instituciones de afiliación, como las cooperativas de crédito y los bancos rurales. (6) Se deben prestar servicios de ahorro. (7) Es preciso incorporar incentivos para los administradores de programas.
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